(Marlene Piña Acosta).- Monseñor José Jiménez, vicario general de la Arquidiócesis de Valencia, considera que es muy importante que haya una preparación en los sacerdotes para que sean exorcistas.
A su vez, señaló que hay requisitos para que un sacerdote pueda acompañar en situaciones espirituales de ese género, por ejemplo, tener sana doctrina y una vida espiritual sólida.
El vicario general de la Arquidiócesis de Valencia fue entrevistado por el Diario La Calle en relación al documento de la Conferencia Episcopal Venezolana, emitido en el contexto de la III Asamblea Formativa de la Asociación Nacional de Exorcistas de Venezuela, en el que alerta sobre el incremento en la solicitud de exorcismos en el país, al igual que el número de sacerdotes, solo 16 están autorizados para ejercer ese ministerio, lo cual es insuficiente para atender las 44 Diócesis.
Monseñor José Jiménez recordó que la Iglesia es Madre y maestra, muy cuidadosa en la atención a las personas que puedan estar sufriendo alguna situación espiritual, por lo que oficialmente prepara a algunos sacerdotes para que puedan realizar ese tipo de actividad, cuando se cruzan las fronteras de alguna problemática.
«La Iglesia oficialmente, a través del obispo, es quien normaliza y certifica al sacerdote para que acompañe en situaciones espirituales de ese género. También hay requisitos para ser exorcista. Tiene que tener una sana doctrina, estar unido al obispo, una vida espiritual sólida y de gracia que pueda poner al sacerdote frente al mal, y en el nombre de Cristo ayudar a la persona que está necesitada», recalcó.
«Es muy importante destacar que es necesario cumplir con una serie de pasos antes de determinar si hay una connotación espiritual que requiera a un exorcista, porque se suelen confundir algunos síntomas, y por eso la Iglesia siempre busca ayudar a la persona con el acompañamiento de un profesional de la salud mental, bien sean psicólogo, psiquiatra o en la parte médica, hasta discernir si la intervención del exorcista es prudente o no».
Explicó que hay requisitos que se confunden con la parte espiritual, que la persona tenga algún trauma en su infancia o que haya tenido alguna dificultad psicológica, y tal vez con intervención terapéutica puede salir de esa situación.
Sin embargo, considera que se están dando pasos importantes, por ejemplo la Asociación de Exorcistas de Venezuela que es un grupo de sacerdotes autorizado por sus obispos, quienes se reúnen y de acuerdo con las autoridades eclesiásticas, delinear cómo se pueden ayudar a las personas. «Pero siempre es útil que haya un exorcista para atender a las personas en las situaciones que ellos viven», enfatizó.




