PARÍS (AP) — Varios incendios forestales ardían el jueves en el sur de Francia tras semanas de tiempo seco y temperaturas récord en todo el país, y devastaron grandes extensiones de terreno.
El incendio más grande se propagó en las regiones de Aude y Hérault, donde se desplegaron hasta 800 bomberos y 150 vehículos para combatir las llamas que arrasaron más de 900 hectáreas (2.200 acres), informaron las autoridades locales. Se registraron más fuegos en la vecina región de Marsella, donde dos focos quedaron bajo control el jueves , aunque aún no estaban extinguidos.
El primer ministro francés Sebastien Lecornu dijo que casi 7.000 incendios se han declarado desde el inicio de la temporada de verano, con unas 8.700 hectáreas ya quemadas.
“La situación es bastante tensa”, afirmó.
En la región de Aude, se desplegaron cuatro aeronaves bombarderas de agua para apoyar a los bomberos .
“La idea es controlar el incendio rápidamente porque las temperaturas están subiendo y el viento está ganando fuerza”, declaró Alain Bucquet, prefecto de Aude, al canal France Info.
Aude sufre incendios forestales con regularidad. El año pasado, los bomberos lograron contener en la región el mayor incendio forestal de Francia en décadas.
Más al sur, se evacuaron campings cerca del balneario de Canet-en-Roussillon después que se declarara otro incendio cerca del río Têt. Las autoridades locales no reportaron sobre víctimas y exhortaron a la población a no salir a nadar luego que los puestos de socorristas se cerraran temporalmente para que todos los equipos de emergencia pudieran desplegarse al incendio forestal.
Se esperan altas temperaturas y condiciones de sequía en los próximos días, sin lluvias pronosticadas, tras las olas de calor de mayo y la de finales de junio.
Las plantas y la vegetación están sometidas a un severo estrés hídrico, lo que favorece la aparición de incendios, mientras fuertes vientos soplan en toda la región mediterránea.



