En un giro diplomático inesperado, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo la firma de un acuerdo con el gobierno de Irán que pondrá fin al bloqueo en el estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más cruciales para el comercio de petróleo a nivel mundial, la cual permanecía cerrada desde hace más de tres meses debido a las intensas tensiones políticas y militares.
Según los términos del pacto revelados por el mandatario, la reapertura del estrecho por parte de las autoridades iraníes se dará en reciprocidad a una concesión inmediata de Washington: Estados Unidos levantará por completo el bloqueo marítimo que mantenía sobre los puertos de la nación islámica, permitiendo nuevamente la libre entrada y salida de buques comerciales.
«¡Que fluya el petróleo!»
El presidente estadounidense utilizó sus canales oficiales para celebrar el fin de las hostilidades comerciales y dar luz verde a las navieras internacionales que esperaban una resolución al conflicto.
«El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo (…) ¡Buques del mundo, arranquen sus motores! ¡Que fluya el petróleo!», exclamó Trump de manera efusiva.
Impacto global inmediato
La parálisis en el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente la quinta parte del consumo mundial de petróleo, había generado una fuerte inestabilidad en los mercados energéticos y una escalada de precios durante el último trimestre.
Se espera que tras este anuncio, los precios del crudo muestren una tendencia a la baja en la apertura de los mercados asiáticos este lunes, trayendo un alivio generalizado a la economía global. Representantes de la comunidad internacional ya han comenzado a reaccionar con cautela pero con optimismo ante lo que consideran un paso crucial para la estabilidad de la región de Oriente Medio.



