Sofia de Sánchez (Especial)
Después de la tormenta siempre viene la calma. A un mes de los difíciles momentos vividos en el país y en el eje costero carabobeño; especialmente en los municipios Juan José Mora y Puerto Cabello tras el impacto del doble terremoto que dejó daños estructurales y afectó temporalmente el sector turístico, la costa caribeña muestra nuevamente su rostro más resplandeciente.
Hoy la vida continúa, con el inicio de la temporada vacacional escolar, los prestadores de servicios turísticos reactivan sus motores económicos y los padres de familia vuelven a elegir a Puerto Cabello como su destino predilecto para el sano esparcimiento en familia.
Un recorrido por el paraíso carabobeño
Durante un reciente recorrido por los principales atractivos de la zona, se evidenció una concurrida presencia de visitantes en balnearios emblemáticos como Playa Sonrisa, Playa Blanca, Gañango y la ruta hacia la Bahía de Patanemo confirmando la paulatina y firme recuperación del turismo local.
Entre los tesoros más codiciados destaca Isla Larga, catalogada por locales y visitantes como un auténtico paraíso en Carabobo. Sus aguas cristalinas y la ausencia de oleaje la convierten en el espacio perfecto y seguro para los más pequeños. Para disfrutar de este cayo, las embarcaciones parten a diario desde el muelle de Gañango (ubicado en la parroquia Borburata) con una tarifa accesible de $10 por persona y un operativo especial de atención de lunes a lunes durante esta temporada.
Asimismo, quienes transitan la vía hacia Patanemo pueden hacer una parada en la deslumbrante Playa Mar Azul, mientras que los espíritus más aventureros encuentran en la Bahía de Patanemo un paisaje que enamora por su magia y serenidad. A pocos minutos a pie hacia el oeste, se esconde además la joya ecológica de la Laguna de La Bocaina, un santuario natural imperdible para reconectar con la naturaleza.
Llamado a la conciencia:
El único requisito es no dejar rastro
El turismo y la naturaleza deben caminar de la mano. Los prestadores de servicios y las comunidades locales hacen un llamado urgente a todos los temporadistas para practicar un turismo consciente y sustentable. La belleza de las playas, corales y lagunas depende del cuidado colectivo. Se exhorta a los visitantes a mantener limpios los espacios, utilizar los contenedores correspondientes o, en su defecto, llevar consigo bolsas para recolectar sus desperdicios y regresar con ellos.
Disfrutar del mar es un derecho de todos; mantenerlo limpio es nuestra responsabilidad. En estas vacaciones, apoya el comercio local, enamórate de Puerto Cabello y recuerda: tu mejor huella en la playa es llevarte tu basura.



