Venezuela experimentó en los últimos días una significativa actividad sísmica, especialmente concentrada en la región occidental del país, afectando estados como: Zulia, Trujillo y Lara.
El geólogo mexicano, Sergio Almazán, explicó que la nación se ubica con dos placas tectónicas que son las causantes de los sismos, una es la placa del Caribe y la otra es Sudamericana que es dónde se encuentra la mayor parte del territorio nacional.
«Aunque Venezuela está alejado del citurón de fuego se producen terremotos, pues, no es ajeno a los sismos. Estas placas se rozan y se desplazan de manera transformante», precisó.
Almazán, afirmó en una entrevista para el espacio Agenda Éxitos, que si hay más terremotos aunque la mayoría son imperceptibles. En el caso de Venezuela, es «normal» que se estén presentando varios sismos porque científicamente son «réplicas» de un movimiento fuerte generalmente pueden darse varios y a veces hasta después de un año.
«En el planeta tierra debemos estar acostumbrados que todos los días hay terremotos (…) lo que marca la ciencia es que se irán disminuyendo a intensidad», agregó.
70 temblores en cuatro días
Cabe destacar que en apenas cuatro días, cerca de 70 sismos se registraron en el occidente de Venezuela, con epicentros localizados principalmente en Bachaquero (Zulia), además de localidades en Trujillo, Lara (Carora) y reportes en Táchira.
El fenómeno ha sido catalogado como un enjambre sísmico, pues la actividad no se limita a un evento aislado, sino a una seguidilla de movimientos y réplicas que, desde el 24 de septiembre, mantienen en alerta a las autoridades.
Las poblaciones de La Ceiba y Bachaquero concentran la mayor cantidad de sismos en Venezuela desde el miércoles, con magnitudes que han superado los tres grados en la escala de Richter, de acuerdo con reportes de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis). La actividad también ha alcanzado a estados del centro del país.
Para este lunes, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), informó que se registró un sismo de magnitud 3,4 en el oeste de Carora, estado Lara, y otro de 3,1 al oeste de La Ceiba en Trujillo.
Se pudo conocer, que en Carora tuvo una profundidad de 19.1 kilómetros, con epicentro: 10.242 N -70.487 O 46 km, mientras que en La Ceiba fue de 7,9 de profundidad.
El pasado 24 de septiembre, se registró, a las 11:51 p.m. (hora local), un movimiento telúrico de magnitud 6.0 en la escala de magnitud momento (Mw), con una profundidad de 16.4 kilómetros. El sismo tuvo lugar a 45 kilómetros al este de Bachaquero, y desde entonces se han generado movimientos telúricos en varias zonas del país, razón por la cual el jefe de Estado ha ordenado la activación del Sistema de Gestión de Riesgo con los protocolos correspondientes para atender las distintas situaciones que se puedan presentar.
Riesgos por sismos en Venezuela
Funvisis advirtió en 2018 que 80% de la población venezolana vive en zonas de alta amenaza sísmica.
“Son zonas variables que aumentan el nivel de riesgo. Lo hacen cada vez mayor a medida que se eleva el índice demográfico y las inversiones en infraestructura”, señaló el organismo en un informe citado por CNN.
Entre las principales fallas tectónicas que atraviesan el territorio nacional destacan: Boconó, San Sebastián, El Pilar y Oca-Ancón, todas vinculadas a la interacción de las placas del Caribe y Suramérica.
La falla de Boconó: el mayor riesgo
De estas estructuras, la falla de Boconó es la de mayor relevancia. Se extiende aproximadamente 500 kilómetros en la región andina, desde la depresión del Táchira hasta el mar Caribe, y se conecta al este con las fallas de Morón y El Pilar.
Su fuerte expresión topográfica y su origen en el Pleistoceno superior la convierten en un rasgo geológico crítico. De hecho, sobre los sedimentos que dejó en su formación se levantó la meseta donde hoy se asienta la ciudad de Mérida, una de las zonas más expuestas del país.
Aunque no existe consenso sobre los límites de las placas del Caribe y Suramérica, la presencia activa de estas fallas coloca a Venezuela entre los países de la región con mayor exposición a movimientos telúricos.



