* Mientras el mundo se consterna por la partida de Osbourne, luego de su épica despedida en Birmingham, el rock venezolano estalla en llanto auténtico por el fallecimiento de uno de los personajes más queridos de su escena.
Por: Denis Miraldo
¿Cuántas veces en la vida parten el mismo día un ícono mundial del rock y un emblema querido de la movida musical en un país como el nuestro?
En esta tarde nublada y bizarra del martes 22 de julio de este 2025 llegaron, prácticamente en simultáneo, dos noticias portadoras de la más profunda tristeza, pues han fallecido el gran Ozzy Osbourne en Inglaterra y Abraham García “Cangrejo”, en Venezuela.
Black Sabbath y La Seguridad Nacional, bandas pioneras, aquellos del Heavy Metal y el doom y los nuestros precursores del punk y autores de algunas canciones inmortales del cancionero rockero, han despertado un dolor extraño y profundo pero real para mí, como admirador de uno y compañero del otro en esta movida rockera que languidece en la nación caribeña.
“Cangrejo”, nacido el 7 de marzo de 1955 se destacó en instrumentos como la batería, el bajo, la armónica y la voz, además de compositor y destacado artista plástico, y su legado en La Seguridad Nacional, junto a Juan Bautista López “Yatu” y Gustavo Corma, perdura, a veces como referentes del underground, como banda de culto e, inclusive, banda maldita, pero lo cierto es que apadrinaron a agrupaciones tan emblemáticas como Sentimiento Muerto, Dermis Tatú -de la cual fue su cuarto integrante- y Zapato 3.

Back to the beginning
Por su parte el “príncipe de las tinieblas” nació el 3 de diciembre de 1948, para convertirse en la voz de la banda que lo cambió todo, junto a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, para luego consolidarse a nivel global con una carrera solista exitosa que alcanzó un pico épico con su colaboración con Randy Roads, guitarrista virtuoso fallecido prematuramente.
Luego de su épica despedida en el “Back to the beginning”, Ozzy ha dejado un excelente caldo de cultivo para la renovación de los cimientos del rock, con las nuevas generaciones mirando atentamente, y con la vigencia de su pensamiento lúcido, podemos ver su preocupación por el futuro del rock y el arte en general, como lo evidencia su entrevista para Consequence of Sound, donde dijo:
“Nadie se sabe su oficio ya; nadie es artista. Solo lo hacen en máquinas’. No hay nada como un buen concierto en vivo de rock and roll. Es lo mejor cuando todo está en el ambiente y lugar correcto”.
El rock invita a la rebeldía
Cierro esta nota que me arruga el alma, con palabras de mayor profundidad de “Cangrejo”, en una entrevista para el blog fotogramasypalabras, donde le preguntan sobre el significado del rock: “Es una actitud decididamente contestataria, crítica. Va en contra de lo establecido, de lo que se acepta como normal.
El rockanrolero real ha de ser un personaje muy agudo mentalmente, muy bien informado de su entorno social y debe de nacer con la sed de informarse, de averiguar y dejar patente a través de sus letras, la necesidad de discernir y plantear alternativas lucidas y coherentes
El rock es, y siempre será, la conjunción de sonidos que inviten a la reflexión profunda, a la rebeldía dentro de su realidad de entretenimiento”.
@denismiraldo




