Por MATTHEW LEE y DÁNICA COTO Associated Press
BASSETERRE, San Cristóbal y Nieves (AP) — El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, defendió el miércoles la operación militar del gobierno del presidente Donald Trump para capturar al entonces mandatario venezolano Nicolás Maduro, declarando ante líderes caribeños —muchos de los cuales objetaron esa medida— que, como resultado, el país y la región están mejor.
En su discurso ante los 15 jefes de Estado del bloque de la Comunidad del Caribe (CARICOM) en San Cristóbal y Nieves, Rubio desestimó cualquier preocupación sobre la legalidad de la captura de Maduro que se haya planteado entre los vecinos insulares de Venezuela y otros países.
«Independientemente de cómo algunos de ustedes puedan haberse sentido respecto a nuestras operaciones y nuestra política hacia Venezuela, les puedo decir esto, y se los diré sin ninguna disculpa o sin ninguna aprensión: Venezuela está mejor hoy de lo que estaba hace ocho semanas», subrayó Rubio en una reunión a puerta cerrada, de acuerdo con una transcripción distribuida posteriormente por el Departamento de Estado.
Rubio añadió que desde la destitución de Maduro y la toma del sector petrolero de Venezuela por parte de Estados Unidos, las autoridades interinas de la nación sudamericana han logrado avances «sustanciales» al hacer «cosas que hace ocho o nueve semanas habrían sido inimaginables».
El bloque se reunió para debatir asuntos apremiantes en una región a la que Trump ha apuntado con una encarnación de la Doctrina Monroe con el objetivo de garantizar el predominio de Estados Unidos en el hemisferio occidental. El gobierno ha declarado un enfoque más cercano a casa, aun cuando en Washington existe una creciente preocupación ante la posibilidad de un ataque militar estadounidense contra Irán.
Rubio minimiza el antagonismo al impulso regional de Estados Unidos
En sus comentarios al grupo, Rubio trató de restar importancia a cualquier intención antagónica en lo que Trump ha denominado la «Doctrina Donroe». Añadió que su país quiere fortalecer los lazos con la región tras la operación en Venezuela y garantizar que cuestiones como el crimen y las oportunidades económicas se aborden de manera conjunta.
«Estoy muy feliz de ser parte de un gobierno que está dando prioridad al hemisferio occidental después de que fue prácticamente ignorado durante mucho tiempo», subrayó Rubio. «Compartimos oportunidades comunes, y compartimos algunos desafíos comunes. Y eso es lo que esperamos enfrentar».
Señaló que las organizaciones criminales transnacionales representan la mayor amenaza para el Caribe, al tiempo que reconoció que muchos de estos grupos delictivos compran armas de Estados Unidos, un problema que, aseguró, está siendo abordado por las autoridades.
Rubio también dijo que Estados Unidos y el Caribe pueden trabajar juntos en el avance económico y en asuntos energéticos, especialmente porque muchos de los miembros de la cumbre tienen recursos energéticos que buscan explorar. «Queremos ser su socio en ese sentido», puntualizó.
Agregó dijo que Estados Unidos reconoce la necesidad de elecciones justas y democráticas en Venezuela, que se encuentra a pocos kilómetros de Trinidad y Tobago en su punto más cercano.
«Creemos que una Venezuela próspera y libre, gobernada por un gobierno legítimo que tenga en mente los intereses de su pueblo, también podría ser un socio y un activo extraordinario para muchos de los países representados aquí este día en términos de necesidades energéticas y similares, y también una fuente menos de inestabilidad en la región», explicó.
Rubio añadió: «Consideramos que nuestra seguridad, nuestra prosperidad, nuestra estabilidad están intrínsecamente ligadas a las de ustedes».
Trump destaca la destitución de Maduro
En su discurso sobre el Estado de la Unión del martes, Trump calificó el operativo que culminó con la captura de Maduro para enfrentar cargos por narcotráfico en Nueva York como «una victoria absolutamente colosal para la seguridad de Estados Unidos».
Washington acumuló su mayor presencia militar en el mar Caribe en generaciones antes de la incursión del 3 de enero, la cual ahora luce de menor dimensión frente al despliegue de buques y aeronaves de combate estadounidenses en Oriente Medio mientras el gobierno presiona a Irán para llegar a un acuerdo sobre su programa nuclear.
Trump intensificó sus agresivas tácticas para combatir el presunto contrabando de drogas en el Caribe con una serie de ataques contra embarcaciones en los que más de 150 personas han perdido la vida; además aumentó su presión sobre Cuba. Los líderes regionales se han quejado de las exigencias del gobierno para que los países acepten a personas deportadas desde Estados Unidos y para que enfríen sus relaciones con China.
Godwin Friday, el recién elegido primer ministro de San Vicente y las Granadinas, reiteró los temores de muchos líderes europeos cuando señaló que el Caribe enfrenta desafíos «desde el interior y el exterior».
«Las reglas y prácticas internacionales a las que nos hemos acostumbrado a lo largo de los años han cambiado de manera preocupante», afirmó.
Los líderes caribeños señalan un orden global cambiante
Trump afirmó durante el discurso sobre el Estado de la Unión que su gobierno está «restaurando la seguridad y el predominio estadounidenses en el hemisferio occidental, actuando para asegurar nuestros intereses nacionales y defender a nuestro país de la violencia, las drogas, el terrorismo y la injerencia extranjera».
Rubio sostuvo el miércoles una serie de reuniones bilaterales con jefes de gobierno, entre ellos los primeros ministros de San Cristóbal y Nieves y Trinidad y Tobago.
Terrance Drew, primer ministro de San Cristóbal y Nieves y presidente de la CARICOM, manifestó que la región «se encuentra en un momento decisivo».
«El orden global está cambiando», expresó durante la ceremonia de apertura de la cumbre. «Las cadenas de suministro siguen siendo inciertas, los mercados energéticos fluctúan y los impactos climáticos se intensifican».
Al igual que otros dignatarios, Drew habló de la cambiante geopolítica y sostuvo que la situación humanitaria en Cuba debe abordarse y tomarse en serio, algo que también subrayó el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness.
«Debe quedar claro que una crisis prolongada en Cuba no se mantendrá confinada a Cuba», advirtió. «Afectará la migración, la seguridad y la estabilidad económica en toda la cuenca del Caribe».
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos flexibilizó ligeramente el miércoles las restricciones sobre la venta de petróleo venezolano a Cuba, que instituyó medidas de austeridad de ahorro de combustible en las semanas posteriores a la incursión estadounidense en Venezuela.
___
Coto informó desde San José, Costa Rica. Los periodistas de The Associated Press Bert Wilkinson en Georgetown, Guyana, y Andrea Rodríguez en La Habana contribuyeron a este despacho.



