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Según New York Time : Acciones militares contra Venezuela inquietan a los partidarios de Trump

Cambio de régimen. Ampliación de objetivos. Intervención militar estadounidense en el extranjero.

Durante años, muchos de los fervientes partidarios del presidente Donald Trump se unieron en torno a su promesa de evitar otra “guerra eterna” tras los largos conflictos estadounidenses en Medio Oriente y Asia Central.

Ahora, destacados asesores políticos y comentaristas conservadores expresan su inquietud por la expansión de las acciones militares del gobierno estadounidense contra Venezuela y en el Caribe.

Dicen que los enfoques militaristas que llevaron a gobiernos demócratas y republicanos a perpetuar guerras despilfarradoras están volviendo a salir a la palestra, a medida que los principales asesores de Trump tratan de derrocar a Nicolás Maduro, el autócrata que dirige Venezuela.

Desde principios de septiembre, Estados Unidos ha lanzado una serie de ataques letales contra embarcaciones civiles que, según funcionarios estadounidenses, están implicadas en el narcotráfico, y ha acumulado una fuerza de más de 10.000 soldados, buques de guerra y aviones estadounidenses en la región.

“Se supone que hay incentivos para acabar con las guerras y los conflictos en todo el mundo”, dijo en una entrevista Laura Loomer, activista de extrema derecha e influyente asesora externa de Trump. “Sin embargo, aquí tenemos este conflicto con Venezuela que solo va a escalar”.

En un reciente episodio de su pódcast, Steve Bannon, otrora estratega jefe de Trump, planteó la pregunta: “¿Esto es un caldo de cultivo para el neoconservadurismo 3.0?”

 

Su invitado en el programa, Curt Mills, analista político conservador, dijo que Estados Unidos debía evitar que se derrame sangre y más tarde escribió en internet que “se sigue avecinando una catástrofe evitable”. En otra publicación, dijo: “Estamos llegando al Verdadero Negocio de asesinar gente al azar sin ningún plan”.

Mills, director ejecutivo de The American Conservative, Bannon y algunos otros analistas de orientación moderada ven con escepticismo a Marco Rubio, secretario de Estado y asesor de seguridad nacional.

 

Durante años, analistas conservadores y liberales calificaron a Rubio de “neoconservador”. Los neoconservadores son legisladores y asesores que promueven la intervención agresiva de Estados Unidos en el extranjero para hacer que otras sociedades sean más favorables a Estados Unidos y prodemocráticas, incluso derrocando gobiernos. Impulsaron la guerra de Irak, y las desastrosas consecuencias hicieron impopular al movimiento.

Como senador republicano representante de Florida e hijo de inmigrantes cubanos anticomunistas, Rubio defendió el uso del poder militar estadounidense en todo el mundo. Desde entonces ha ido moderando parte de su retórica pública del estilo de la Guerra Fría.

Pero en lo que se refiere a América Latina, Rubio se ha ceñido a sus puntos de vista de política tradicionales, enfocados en debilitar y posiblemente derrocar a los gobiernos políticos de izquierda de Cuba y Venezuela.

Rubio está creando ahora una estrategia que utiliza la presión militar y otros medios para intentar sacar a Maduro del poder, según dicen funcionarios estadounidenses. Lo está presentando como un esfuerzo de “Estados Unidos primero” que podría ayudar a detener el flujo de drogas y personas migrantes hacia Estados Unidos, aunque los conflictos armados a menudo conducen a crisis de refugiados.

John Ratcliffe, director de la CIA, y Stephen Miller, principal asesor de política interior de Trump, han apoyado la agresiva estrategia de Rubio.

Trump ha autorizado a la CIA a emprender acciones encubiertas dentro de Venezuela. Y el ejército estadounidense ha estado elaborando planes de operaciones en el país, aunque estos no han sido aprobados por la Casa Blanca.

“El asunto del cambio de régimen es de lo que soy más escéptico”, dijo Mills. “Creo que es políticamente muy hipócrita. Trump se presentó contra el Estado profundo, ¿y ahora vamos a cooperar con la CIA para derrocar a un gobierno? Es inevitable reírse”.

“Trump ha sido muy claro: tiene fobia a las guerras de cambio de régimen”, añadió. Mills trabaja en The American Conservative, que fue fundado en 2002 por el aislacionista conservador Pat Buchanan, y ha estado en contra de la invasión estadounidense de Irak.

Mills dijo que la matanza de civiles por parte del ejército estadounidense en el Caribe sin el debido proceso “tiene implicaciones sobre el modo en que el gobierno trataría a sus propios ciudadanos”.

 

Trump, Rubio y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, han supervisado la campaña de ataques aéreos contra embarcaciones civiles, en la que han muerto casi 40 personas. La mayoría de los ataques se han producido en el mar Caribe, pero el gobierno amplió su campaña esta semana, atacando embarcaciones en el Pa

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