En el marco de la conferencia “Redes sociales para médicos”, la organización destacó la urgencia de que los profesionales de la salud ocupen los espacios digitales con rigor científico para combatir la desinformación.
Valencia – Con el objetivo de profesionalizar la presencia digital del gremio de la salud, Suministros Medicare llevó a cabo la conferencia “Redes sociales para médicos: la fórmula del contenido ético y legal”, un evento que sirvió de plataforma para el lanzamiento de su nuevo programa de formación: Medicare Enseña.
El encuentro reunió a médicos, bioanalistas, enfermeros y estudiantes de medicina para debatir sobre los retos de la divulgación científica en plataformas como Instagram y TikTok. María Gabriela Blanco, Gerente de Mercadeo de Medicare, oficializó el lanzamiento de Medicare Enseña, una iniciativa diseñada para acompañar a los galenos no solo con insumos, sino con herramientas de visibilidad de marca y educación continua.
“Este programa está dirigido únicamente a profesionales de la salud, independientemente del momento de su carrera en que se encuentren. Nuestra intención es acompañar al médico en su desarrollo profesional y darles visibilidad”, afirmó Blanco durante su intervención.
La lucha contra la desinformación y los «opinólogos»
El ponente central, Dr. Wilander Dávila, especialista en marketing médico, enfatizó la responsabilidad social que tienen los doctores de crear contenido. Según Dávila, el vacío de información veraz en redes sociales está siendo llenado rápidamente por personas sin formación académica.
“Si nosotros, que tenemos la ciencia y conocemos la medicina, no ocupamos ese espacio, vamos a dejarlo libre para que ‘opinólogos de calle’ o pseudocientíficos hablen sin haber estudiado. El mensaje es claro: debemos usar las herramientas digitales para educar”, sentenció el Dr. Dávila.
Viralización sin perder la ética
Uno de los puntos más debatidos fue el temor del gremio a perder la seriedad al entrar en el mundo de las redes sociales. El Dr. Dávila desmitificó la necesidad de realizar bailes o tendencias vacías para tener éxito.
“No hay que tenerle miedo a la viralización. Si en el consultorio educamos a diez personas, ¿por qué no educar a millones de forma ética? No se trata de hacer rifas o concursos que denigren la profesión, sino de traducir el conocimiento científico a un idioma que el paciente entienda”, explicó el especialista.




