(AP) — Tadej Pogacar confirmó su estatus como uno de los grandes de todos los tiempos del ciclismo tras ganar con autoridad un quinto título del Tour de Francia para igualar el récord de la ronda gala.
Audaces ataques en la montaña desde lejos, múltiples victorias de etapa y una sangre fría notable ayudaron al esloveno de 27 años a sellar su triunfo el domingo para unirse al belga Eddy Merckx, el español Miguel Indurain y los franceses Jacques Anquetil y Bernard Hinault como los únicos ciclistas en ganar cinco Tours.
“Me he quedado sin palabras. Es un día increíble, había un ambiente increíble. Ya he corrido siete Tours y siempre he terminado en el podio», dijo Pogacar. «Podrías pensar que esto es un cuento de hadas; para mí también es increíble”.
Tras competir con fuerza en la 21ra etapa del domingo y en el emocionante cierre en París, Pogacar terminó con una ventaja de 6 minutos y 26 segundos sobre el belga Remco Evenepoel en la clasificación general.
Isaac Del Toro, un mexicano de 22 años que debutó en el Tour como compañero de Pogacar en el UAE Team Emirates XRG, fue tercero con un retraso de 9:42.
Asegurado el título, Pogacar sonrió y levantó la mano para señalar sus victorias. Sus compañeros se unieron después a él mientras posaban orgullosos en los Campos Elíseos.
“No sé cómo lo hago. Ahora tengo que encontrar un nuevo objetivo que perseguir. ¿Qué objetivo? No nos adelantemos y disfrutemos este momento”, afirmó Pogacar.
El danés Jonas Vingegaard, dos veces campeón del Tour, era el principal rival de Pogacar al inicio de la carrera, pero se cayó y abandonó en la 15ta etapa.
“Es una pena que Jonas y otros se hayan caído y hayan quedado fuera de este Tour. Espero que podamos volver a luchar todos el año que viene», lamentó Pogacar.
Pogacar ganó el Giro de Italia en 2024, pero no ha ganado la Vuelta a España, que comienza el 22 de agosto.
No cerró la puerta a España: “¿Estaré en La Vuelta dentro de unas semanas? Ya veremos”, indicó.
Pogacar, sin rival
Pogacar ganó cinco etapas en la edición de este año y suma 26 en total de cara. La última etapa fue un circuito de 88,7 kilómetros (55 millas) alrededor de París.
También intentó ganar el domingo, pero la victoria terminó siendo para el neerlandés Mathieu van der Poel, quien apenas contuvo al grupo perseguidor en la recta de meta para lograr su segunda victoria de etapa en la carrera de este año y la cuarta en total.
La etapa del domingo, de 88,7 kilómetros (55 millas), dio una vuelta alrededor de París y fue en su mayor parte ceremonial, aunque menos que en años anteriores, cuando solía tratarse de etapas completamente llanas para los velocistas y no para el resto del pelotón.
La etapa se acortó desde los 133 kilómetros y su punto de salida en Thoiry, al oeste de la capital, se cambió a París para reducir la presión sobre los servicios de emergencia que combaten incendios forestales en el suroeste. Algunas fuerzas de seguridad movilizadas inicialmente para París fueron reasignadas para ayudar en las labores de respuesta.
Por segundo año consecutivo, la etapa incluyó la muy popular subida por el distrito de Montmartre, un exigente sprint de 1 kilómetro que los corredores afrontaron tres veces antes de terminar en los Campos Elíseos.
Incluso resultó demasiado para Pogacar, que no pudo igualar la potencia bruta de Van der Poel en los tramos finales
Ha sido un año increíble para Pogacar, que ha ganado carreras por etapas en el Tour de Suiza y el Tour de Romandía, además de lograr algunas notables victorias en las clásicas de un día.
Poco antes de las 6 de la tardel, Pogacar estrechó la mano en la línea de salida con Evenepoel y con el veterano ecuatoriano Richard Carapaz, que vestía el maillot de lunares como mejor escalador.
“Luché duro para ganar este maillot, fue una gran batalla. Es la mejor sensación ganarlo”, dijo Carapaz, de 33 años.
Final emocionante
Van der Poel y el danés Mads Pedersen, ganador del maillot verde como mejor velocista, estaban entre los aspirantes a llevarse la etapa.
La multitud rugió cuando los ciclistas iniciaron la primera subida por la Rue Lepic en Montmartre, con la famosa basílica del Sagrado Corazón dominando el paisaje sobre ellos.
Pogacar se puso al frente tras el segundo ascenso a Montmartre, con Van der Poel, Evenepoel y Pedersen a su lado.
Van der Poel atacó en la tercera y última subida y Pogacar respondió bien, y los rivales de las clásicas de un día se lanzaron hacia adelante.
Pero fueron alcanzados a falta de 700 metros y, después de que Pogacar se descolgara, Van der Poel, de 31 años, todavía tuvo que trabajar.
Logró cruzar la línea apenas por delante del belga Jasper Philipsen, su compañero de equipo en Alpecin-Premier Tech, y de Pedersen. Pogacar aflojó y terminó 30.
“Pensé que los esprínteres nos alcanzarían, así que lancé (mi ataque) desde muy lejos. Di todo lo que me quedaba en las piernas y fue justo suficiente”, explicó Van der Poel.



