De acuerdo con reportes de última hora publicados por el diario británico The Guardian, los medios estatales e independientes de Irán han confirmado una serie de ataques aéreos ejecutados por el ejército de los Estados Unidos en la provincia de Bushehr, al sur del país, afectando áreas circundantes a instalaciones estratégicas, incluyendo su complejo nuclear.
La agencia de noticias semioficial iraní Mehr informó que las ofensivas militares estadounidenses impactaron de manera simultánea en varios puntos de la región, abarcando tanto zonas estrictamente militares como sectores civiles. De manera específica, las fuentes locales registraron detonaciones en las inmediaciones de la central nuclear ubicada en la ciudad de Bushehr, así como en el puerto pesquero de la localidad de Asaluyeh.
Reporte de daños y pronunciamiento oficial local
A pesar de la gravedad de la localización de los impactos, las primeras evaluaciones de las autoridades regionales sugieren que la situación se mantiene bajo control en términos de pérdidas humanas. Según declaraciones recogidas por el funcionario local de Bushehr, Ehsan Jahanian, hasta el momento no se han reportado víctimas mortales ni heridos como consecuencia de las explosiones nocturnas.
A través de un despacho de la agencia Mehr, Jahanian recalcó que la evaluación técnica del terreno continúa en desarrollo: “Se publicará más información sobre el alcance de estos ataques y la magnitud de los posibles daños a través de los canales oficiales, tras la recopilación de informes de las autoridades pertinentes”.
Silencio en Washington ante la escalada
Por su parte, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos y el Comando Central (CENTCOM) no han emitido ningún comentario o comunicado oficial inmediato tras esta nueva oleada de bombardeos sobre las costas del golfo Pérsico.
Este ataque en las cercanías de la infraestructura atómica de Bushehr eleva exponencialmente las alarmas de la comunidad internacional, en un escenario de confrontación abierta que ha quebrado de forma definitiva los memorandos de cese al fuego alcanzados el mes pasado entre Washington y Teherán.



