Por SAM McNEIL Associated Press
BRUSELAS (AP) — La Unión Europea ha avanzado con una amplia reforma de su política migratoria, con el objetivo de aumentar las deportaciones y cerrar polémicos acuerdos para construir centros de detención en el extranjero, en lo que grupos de derechos humanos comparan con las agresivas políticas migratorias del gobierno de Estados Unidos.
“El nuevo reglamento acelerará el proceso de retorno y aumentará la devolución de personas que no tienen derecho legal a permanecer en la UE”, dijo Nicholas Ioannides, viceministro de Migración de Chipre, el país que ostenta la presidencia rotatoria del bloque de 27 naciones.
El acuerdo se alcanzó entre las tres principales instituciones de la UE —la Comisión Europea, el Consejo Europeo y el Parlamento Europeo— durante un llamado “trílogo” el lunes por la noche.
“Europa no puede permitirse otro periodo de estancamiento”, manifestó el legislador holandés Malik Azmani, quien impulsó el reglamento en el Parlamento Europeo.
“Hay una necesidad urgente de una política de retorno eficaz con tasas de retorno más altas”, apuntó agregando que solo el 28% de los solicitantes de asilo rechazados regresan a su país de origen, y que la mayoría se queda en la UE. “Esta situación es profundamente preocupante. Socava la confianza pública en nuestras políticas migratorias comunes”.
Los críticos compararon la iniciativa con la estrategia migratoria del gobierno de Donald Trump, que ha suscrito una serie de acuerdos secretos con países de todo el mundo para deportar a miles de personas a países que no son los suyos. Reino Unido también planeó deportar migrantes a Ruanda, pero la iniciativa quedó estancada en trámites legales y el nuevo gobierno la abandonó cuando asumió el poder en julio de 2024.
Varios en la UE ya están en conversaciones con terceros países
“Al otro lado del Atlántico, vemos la violencia y el miedo creados por la brutal aplicación de las leyes migratorias por parte de ICE”, dijo Silvia Carter, portavoz de la Plataforma para la Cooperación Internacional sobre Migrantes Indocumentados, con sede en Bruselas, en referencia al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos. “Europa debería aprender de los daños de ese modelo, no construir su propia versión”.
Las fuerzas de seguridad del bloque ya no necesitan órdenes judiciales para allanar residencias privadas o instituciones públicas como hospitales, según afirmó. “El reglamento va a crear una maquinaria draconiana de detención y deportación”, sostuvo.
El acuerdo provisional pasará ahora a los parlamentos y jefes de Estado del bloque, donde es probable que la aprobación sea rápida.
“Estas nuevas normas garantizarán procedimientos más rápidos, más simples y más eficaces en toda la Unión Europea para el retorno de ciudadanos de fuera de la UE que no tienen derecho a quedarse, con pleno respeto al derecho internacional y a los derechos fundamentales”, afirmó Henna Virkkunen, comisaria de la UE para tecnología.
Los países de la UE pronto podrán forjar acuerdos bilaterales con naciones fuera del bloque para construir centros de deportación. Al menos cinco socios —Alemania, Austria, Holanda, Dinamarca y Grecia— ya están en conversaciones con terceros, en su mayoría en África, para habilitar “centros de retorno” siguiendo el modelo del acuerdo entre Italia y Albania.
“Estamos poniendo en manos de los estados miembro herramientas para cerrar esos acuerdos y arreglos con terceros países”, señaló Azmani.
Los grupos políticos de centroderecha se aliaron con la ultraderecha para superar la oposición de los centristas y la izquierda, señaló Mélissa Camara, legisladora francesa y miembro de los Verdes, quien calificó el acuerdo como “un retroceso histórico” para los derechos humanos en la UE.
“La legalización de centros de retorno fuera de la Unión Europea, la luz verde para la detención de menores, las visitas domiciliarias inspiradas en prácticas de ICE: el arsenal jurídico al servicio de una ideología xenófoba ya está completo”, añadió.
Política migratoria comunitaria vira a la derecha
La UE ha endurecido de forma continuada sus políticas migratorias después de que partidos de derechas obtuvieran mayorías en algunos países en las elecciones de 2024 al Parlamento Europeo. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen —de la coalición de centroderecha del Partido Popular Europeo—, ha dicho que las nuevas medidas evitarán que se repita la crisis de 2015 causada por la guerra civil en Siria, cuando cerca de un millón de personas llegaron a territorio comunitario para solicitar asilo.
Impulsada por quienes huían de conflictos y de la pobreza en África y Oriente Medio, la crisis de refugiados de 2015 y la inmigración irregular de los años posteriores hacia Europa han provocado un giro a la derecha en la política del bloque, no muy distinto del sentimiento antiinmigración que alimentó una “oleada conservadora” en las elecciones presidenciales de 2024 en Estados Unidos.
Tras hacer campaña con éxito a favor de políticas migratorias más duras, los ganadores de los comicios al Europarlamento, el Partido Popular Europeo, el mayor grupo político del bloque, comenzaron a negociar la reforma migratoria con partidos de centro y de izquierdas, pero al final los sortearon aliándose en su lugar con la ultraderecha, explicó Carter, la activista por los derechos de asilo. “Hubo un cambio bastante sin precedentes en el Parlamento Europeo”.
Grupos activistas advirtieron que la legislación recortará notablemente la protección que otorga la carta fundamental de derechos humanos de la UE y expondrá a la gente a riesgos fuera del bloque.
“Este acuerdo dará a los gobiernos poderes mucho más amplios para detener y deportar a gente», sostuvo Marta Welander, portavoz del Comité Internacional de Rescate, una organización humanitaria. «Todo indica que normalizará las redadas migratorias, ampliará el uso de la detención en instalaciones similares a prisiones fuera del territorio de la UE que son, en esencia, agujeros negros legales, y aumentará el riesgo de que las personas sean deportadas a países donde podrían enfrentar persecución, tortura o algo peor”.



