Guerra de nervios: Israel golpea el corazón energético de Irán mientras Washington y Teherán negocian un alto el fuego ‘in extremis’
El ataque contra el complejo de South Pars paraliza el 85% de las exportaciones petroquímicas persas. Mediadores de Pakistán, Turquía y Egipto presentan un plan de paz en dos fases, pero el régimen de los ayatolás rechaza reabrir el estrecho de Ormuz bajo los «ultimátums y crímenes de guerra» de Donald Trump.
REDACCIÓN INTERNACIONAL. — El conflicto que mantiene al mundo en vilo ha entrado en su fase más contradictoria y peligrosa. Este lunes 6 de abril de 2026, mientras el humo aún emana del complejo petroquímico de South Pars —el mayor yacimiento de gas natural del planeta—, una frenética actividad diplomática se desarrolla en la sombra. Mediadores internacionales intentan evitar que el «infierno» prometido por Donald Trump se materialice mañana martes por la noche.
El frente militar: Asfixia económica y golpes de inteligencia
Israel ha decidido elevar la apuesta. El ministro de Defensa, Israel Katz, ha reivindicado la autoría de los ataques contra los complejos de South Pars y Mahshahr. La estrategia es clara: inhabilitar el pulmón financiero de Irán. Según Katz, estas instalaciones representaban el 85% de las exportaciones petroquímicas del país.
A la devastación económica se suma un golpe demoledor a la estructura de mando: el ejército israelí confirmó la muerte de Majid Khademi, jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, en un ataque preciso el domingo. Benjamin Netanyahu ha celebrado el éxito de la operación, mientras sus tropas continúan golpeando el bastión de Hezbolá en Beirut.
Sin embargo, el frente interno israelí también sufre. En Haifa, equipos de rescate recuperaron este lunes los cuerpos de cuatro civiles tras el impacto de un misil iraní que logró burlar la Cúpula de Hierro, evidenciando que Teherán aún conserva capacidad de respuesta.
La vía diplomática: Un plan en dos fases
A pesar de la violencia, existe un borrador sobre la mesa. Según fuentes diplomáticas citadas por Reuters, mediadores de Pakistán, Egipto y Turquía han diseñado una hoja de ruta para detener una guerra que cumple cinco semanas:
Fase 1: Alto el fuego inmediato y reapertura del estrecho de Ormuz.
Fase 2: Un acuerdo de paz integral que resuelva las tensiones de fondo.
El contacto es del más alto nivel: el mariscal de campo paquistaní Asim Munir mantiene línea directa con el vicepresidente estadounidense JD Vance, mientras que el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, dialoga con el canciller iraní Abbas Araghchi.
El principal obstáculo sigue siendo el tono de la Casa Blanca. Trump ha exigido la apertura del estrecho antes del martes por la noche bajo amenaza de bombardear centrales eléctricas y puentes, una acción que expertos internacionales ya califican como un «probable crimen de guerra» por su impacto desproporcionado en la población civil.
La respuesta de Teherán ha sido tajante. El portavoz de Exteriores, Esmaeil Baghaei, afirmó que las negociaciones de paz son «incompatibles con amenazas y ultimátums». Irán teme quedar atrapado en un acuerdo de papel mientras Israel continúa sus ataques selectivos.
Impacto en los Mercados
El barril de crudo Brent ha operado este lunes como un sismógrafo del conflicto. Tras abrir a la baja por la esperanza de un acuerdo (cayendo a 107,11 dólares), repuntó ligeramente por encima de los 108 dólares al confirmarse la intensidad de los combates. Cabe recordar que, antes del inicio de las hostilidades en febrero, el crudo cotizaba a 70 dólares.




