Un juez ha ordenado este sábado al gobierno federal liberar antes del martes a un niño de cinco años y a su padre de un centro de detención en Texas, donde fueron llevados tras ser arrestados por agentes de inmigración en un suburbio de Minneapolis el mes pasado.
Las imágenes de Liam Conejo Ramos, con un sombrero de conejo y una mochila de Spiderman rodeado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), provocaron aún más indignación sobre la represión migratoria del gobierno del presidente Donald Trump en Minnesota. También generaron una protesta en el centro de detención familiar y a una visita de dos miembros demócratas del Congreso de Texas.
El juez federal de distrito Fred Biery, quien fue nombrado por el expresidente demócrata Bill Clinton, dijo en su fallo que «el caso tiene su origen en la mal concebida e incompetentemente implementada persecución gubernamental de cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si requiere traumatizar a los niños».
El mismo juez había dictaminado previamente que el niño y su padre, Adrian Conejo Arias, no podían ser expulsados de Estados Unidos, al menos por ahora.
Vecinos y funcionarios escolares señalan que los agentes federales de inmigración en Minnesota usaron al niño de preescolar como «cebo» al decirle que llamara a la puerta de su casa para que su madre respondiera. El Departamento de Seguridad Nacional ha calificado esa descripción de los eventos como una «mentira absoluta», indicando que el padre huyó a pie y dejó al niño en un vehículo en marcha en su entrada.
Las familias detenidas han comunicado las malas condiciones, destacando la presencia de gusanos en la comida, peleas por agua limpia y la mala atención médica en el centro de detención desde su reapertura el año pasado. En diciembre, un informe presentado por el ICE reconoció que retuvieron a unos 400 niños más tiempo del límite recomendado de 20 días.




