EL PAIS
14 representantes demócratas envían una carta junto a 17 ONG en la que advierten de que las restricciones financieras obstaculizan las labores de socorro y amenazan la recuperación del país
Un total de 14 congresistas de Estados Unidos ha enviado este martes una carta al presidente Donald Trump, al secretario de Estado, Marco Rubio, y al secretario del Tesoro, Scott Bessent, en la que piden un levantamiento de las sanciones económicas sobre Venezuela para que pueda hacer frente a la catástrofe y la devastación causada por los dos terremotos que el pasado 24 de junio asolaron el norte del país. En la carta, adelantada por EL PAÍS, los representantes piden a la Administración estadounidense que desbloquee de forma permanente los fondos venezolanos procedentes del petróleo para que Caracas pueda usarlos para la reconstrucción y estabilización del país.
Los congresistas del partido demócrata y miembros de la Cámara de Representantes, Alexandria Ocasio-Cortez (Nueva York), Jesús Chuy García (Illinois), Rashida H. Tlaib (Michigan), Eleanor Holmes Norton (Distrito de Columbia), Delia Ramírez (Illinois), Nydia Velázquez (Nueva York), Yvette D. Clarke (Nueva York), Greg Casar (Texas), Mark Pocan (Wisconsin), Jonathan L. Jackson (Illinois), Ilhan Omar (Minnesota), Shri Thanedar (Michigan), Summer L. Lee (Pensilvania), Mark DeSaulnier (California) reclaman el levantamiento “inmediato de las amplias sanciones económicas de Estados Unidos contra el país y a hacer todo lo que esté a su alcance para facilitar el acceso de Venezuela a sus activos congelados en el extranjero”.
El balance de daños de los sismos que sacudieron La Guaira y Caracas es desgarrador, con 4.561 fallecidos y 16.740 heridos con fracturas y amputaciones, según confirmó este lunes Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento. Unos 300 cadáveres permanecen sin identificar. Además, casi 18.000 personas se han quedado sin vivienda por las consecuencias de la sacudida.
“Los terremotos del 24 de junio fueron desastres naturales inevitables. Sin embargo, las sanciones económicas de gran alcance y la congelación de activos impuestas por el Gobierno de EE UU, que han socavado gravemente la capacidad de respuesta y los esfuerzos de reconstrucción del país, son medidas provocadas por el ser humano y evitables”, apuntan los legisladores, que recuerdan que tras la operación militar del pasado 3 de enero para capturar y encarcelar a Nicolás Maduro, el país venezolano está bajo una especie de tutela por parte de Washington. “Al proclamar que su administración dirige el país, ustedes asumen una responsabilidad adicional en lo que respecta a la respuesta humanitaria”, añaden.
La carta de los congresistas demócratas ha recibido el apoyo de una veintena de ONG, entre las que se encuentran Just Foreign Policy, Demand Progress Education Fund, Center for International Policy Advocacy, Latin America Working Group (LAWG), World BEYOND War, September 11th Families for Peaceful Tomorrows, RootsAction, Peace Action, Peace Action New York State, Charity & Security Network, We Are CASA, Global Exchange, Global Health Partners, Doctors Against Genocide, United for Peace and Justice, NWMI DSA y el Center for Economic and Policy Research (CEPR).
Una década en recesión
El país necesita acceder a los recursos bloqueados para la reconstrucción y la estabilización de su economía golpeada por el terremoto y por una recesión que se ha prolongado durante una década. Las restricciones financieras por las sanciones impuestas a partir de 2017 están dificultando las labores de desescombro de cientos de edificios, colegios y otros centros públicos derruidos durante el terremoto y la recuperación de las zonas afectadas por la catástrofe. La situación amenaza con desatar una crisis sanitaria en el país. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió la semana pasada que la emergencia ha entrado en una etapa crítica. Avisó de que el sistema de salud venezolano ha colapsado y enfrenta una crisis que “está lejos de haber terminado”.



