(Marlene Piña Acosta).
Monseñor Jesús González de Zárate Salas, arzobispo de Valencia, invitó a los fieles a vivir la novena preparatoria en honor a Nuestra Señora del Socorro, en espíritu de oración, de escucha de la palabra de Dios y de crecimiento en la fe, para que realmente nos ayude a madurar en nuestro seguimiento del Señor Jesucristo.
«A partir de este martes 4 de octubre se celebrarán las misas como preparación espiritual a la gran fiesta de fe que nos une a todos los valencianos en torno a la Madre de Dios», refirió el prelado en el comienzo de la novena en la Catedral de Valencia, que siempre coincide con el aniversario de la consagración de la Basílica Catedral.
A las 9:30 am se realizó el rezo del santo rosario y el ejercicio de la novena por parte de la Cofradía Nuestra Señora del Socorro, que este martes estuvo a cargo de su presidenta Marina Giménez de Bencomo y su esposo Oswaldo Bencomo, y a las 10:30 am se celebró la misa, presidida por monseñor González de Zárate, concelebrada por los presbiteros Pedro De Freitas y Joel Nuñez, además de los sacerdotes del Arciprestazgo Carabobo Sur..
En esta ocasión, monseñor González de Zárate, fue incorporado a la Cofradía Nuestra Señora del Socorro, por lo que recibió la medalla que lo acredita como cofrade por parte del padre Pedro De Freitas y de la presidenta de la Cofradía del Espíritu Santo y Nuestra Señora del Socorro, Marina Giménez de Bencomo.
La venerada imagen se encuentra ubicada en el lado izquierdo del Altar Mayor, rodeada de abundantes flores blancas y seis sirios encendidos, venerada por cientos de fieles que presenciaron el inicio de la novena y la santa misa, la cual contó con hermosos cantos del coro de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Güigüe.
Concluida la eucaristía, se develó el escudo de armas que caracterizará a la Catedral de Valencia que tiene título de Basílica Menor, uno de los elementos de los privilegios con que goza el templo, el cual fue explicado por el presbítero Pedro De Freitas, quien quiso dejarlo creado, antes de retirarse como párroco de Catedral para asumir en los próximos dias la parroquia Inmaculado Corazón de María, en El Viñedo. El escudo de armas estará presidiendo la Catedral de Valencia, y será colocado en la parte alta de los coros, y a partir de ahora estará en los sellos y en la papelería de la Basílica Catedral.
En su homilía, monseñor González de Zárate, saludó a los presentes que asistieron a rendir el homenaje de cariño y devoción a la Santísima Virgen. «Desde la lejana Belén hasta Flor Amarillo la Iglesia de Valencia, se hace viva en las comunidades de nuestro Arciprestazgo».
Recordó que entre los tesoros más grandes que tiene el templo es la imagen hermosa, venerada e histórica que tenemos antes nuestros ojos.»La Virgen forma parte de la Iglesia, acompaña como lo hizo en la espera de Pentecostés a los que son discípulos de Jesús en toda su vida. Reza junto con nosotros. Es nuestro auxilio, nuestra protectora, nuestra Madre que nos atrae siempre a Jesús», recalco.




