Tras su gestión al frente de la Agencia de Promoción de Exportaciones y Marca País, la designación de Cabello busca consolidar el turismo como el «petróleo que no se agota». El reto: atraer inversión extranjera y reposicionar la imagen de Venezuela en el escenario global de 2026.
CARACAS. — En un movimiento que refuerza el relevo generacional dentro del Ejecutivo nacional, Daniela Cabello ha sido designada como la nueva Ministra del Poder Popular para el Turismo. El anuncio, que ya se venía rumiando en los pasillos de Miraflores tras su activa presencia en ferias internacionales, coloca a una de las figuras mediáticas más influyentes del oficialismo al frente de una cartera estratégica para la diversificación económica del país.
Cabello, quien venía desempeñándose como presidenta de Marca País, sustituye en el cargo con la misión de transformar el potencial paisajístico de Venezuela en divisas líquidas y sostenibles.
El perfil de la nueva Ministra
Daniela Cabello no es una extraña en la promoción del país. Su perfil combina la exposición comunicacional con una formación técnica que ha venido puliendo en los últimos años:
Estratega de Imagen: Como cara visible de la Marca País, lideró el despliegue de Venezuela en eventos como la Fitur en Madrid y la Expo Dubái, buscando suavizar la narrativa internacional sobre el país.
Vínculo con el Sector Privado: Se le reconoce por haber tendido puentes con operadores turísticos privados y emprendedores del sector lujo, impulsando destinos como Los Roques y Canaima.
Peso Político: Su designación no es solo técnica; representa la consolidación de una estructura de confianza absoluta dentro del gabinete, en un momento donde la estabilidad y la lealtad son las divisas más valiosas del gobierno.
Los tres desafíos inmediatos de su gestión
La nueva ministra no llega a un terreno sencillo. El sector turismo en 2026 enfrenta retos estructurales que definirán su éxito o fracaso:
Infraestructura y Servicios: La recuperación de la conectividad aérea internacional y la estabilidad de los servicios básicos (luz y agua) en las zonas hoteleras de Margarita y el Eje Costero.
Seguridad Jurídica: Atraer a grandes cadenas hoteleras internacionales que aún miran con cautela el mercado venezolano, tras años de expropiaciones y tensiones diplomáticas.
Turismo de Masas vs. Exclusividad: Equilibrar la promoción de destinos «Premium» para extranjeros con el derecho al turismo social para los venezolanos, cuyo poder adquisitivo sigue siendo el gran talón de Aquiles de la industria.
«El turismo debe ser la ventana por la que el mundo vea la nueva realidad de Venezuela», ha sido una de las frases recurrentes en sus primeras declaraciones tras el nombramiento.




