Monseñor Raúl Biord clama por la paz y el perdón en Venezuela durante el inicio de la Semana Santa 2026
El Arzobispo de Caracas encabeza la bendición de las palmas en una Catedral colmada de fieles. Entre oraciones por los «ancianos solos» y los «privados de libertad», la Iglesia marca el inicio del asueto nacional decretado por ahorro energético. Los Palmeros de Chacao mantienen viva la tradición en el Waraira Repano.
CARACAS. — Bajo un sol que marca el inicio de la «declinación solar» y en medio de un clima de profunda reflexión nacional, el Arzobispo de Caracas, Monseñor Raúl Biord, dio inicio formal a la Semana Mayor 2026. Ante cientos de feligreses que colmaron la Plaza Bolívar y la Catedral de Caracas, el prelado lanzó un mensaje directo al corazón de la crisis social: «Que seamos capaces de transitar en Venezuela un camino de reconciliación, de perdón y de paz».
La ceremonia del Domingo de Ramos, la primera de tres misas oficiadas ayer, estuvo marcada por una procesión que partió desde la estatua del Libertador, donde las palmas benditas —bajadas apenas 24 horas antes por los históricos Palmeros del Ávila— se alzaron como símbolo de esperanza.
Oraciones por los más vulnerables y el «Nazareno»
Biord no fue ajeno a la realidad que atraviesa el país, elevando plegarias por quienes sufren el rigor de la soledad y la crisis:
Los olvidados: Pidió acompañar a los ancianos que han quedado solos tras la migración y a los enfermos en debilidad.
Presos políticos: En el marco de la reciente Ley de Amnistía, el Arzobispo pidió especialmente por «los que están privados de la libertad», un mensaje que resonó con fuerza entre los asistentes.
Fervor en Santa Teresa: A pocos kilómetros, la Basílica de Santa Teresa ya registra colas kilométricas. Los devotos se preparan para el Miércoles Santo, día del Nazareno de San Pablo, la imagen más venerada de la capital.




