Por SAMUEL PETREQUIN The Associated Press
PARÍS (AP) — Los legisladores franceses alcanzaron un acuerdo el lunes que podría derivar en la prohibición del uso de redes sociales por parte de menores de 15 años antes del inicio del nuevo año escolar en septiembre.
Con el receso de verano del Parlamento a la vuelta de la esquina, el tiempo se agota.
Después de que la Comisión Europea determinara que la versión más reciente del proyecto de ley no era plenamente compatible con las normas de la Unión Europea, miembros de la Asamblea Nacional y del Senado mantuvieron conversaciones el lunes y cerraron un acuerdo sobre un texto enmendado que se someterá a una votación final en ambas cámaras el martes.
El presidente francés Emmanuel Macron ha respaldado con firmeza la prohibición, que podría convertirse en una de las últimas grandes medidas adoptadas bajo su liderazgo antes de dejar el cargo el próximo año. El proyecto también prohíbe el uso de teléfonos móviles en las escuelas secundarias.
El principal punto de divergencia se refiere al alcance de las plataformas que quedarían prohibidas. La Asamblea Nacional había votado para prohibir todos los servicios de redes sociales en línea, mientras que el Senado prefería prohibir sólo los que estén en una lista negra.
El proyecto se había diseñado para cumplir con la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea, que impone un conjunto de requisitos estrictos destinados a mantener seguros a los usuarios de internet. Aunque compartía el objetivo de proteger mejor a los menores, la Comisión Europea pareció que se solapaba con la normativa de la UE y pidió a las autoridades francesas modificar el borrador.
Finalmente, los legisladores acordaron proponer una prohibición general, en línea con la versión aprobada inicialmente por la Asamblea Nacional, dejando en manos de las autoridades de la Unión Europea garantizar que las plataformas cumplan la restricción de edad.
La prohibición no abarcará enciclopedias en línea, directorios educativos o científicos, ni plataformas para el desarrollo y el intercambio de software de código abierto.
Aun si se adopta el martes, la ley no podrá aprobarse antes del 10 de agosto debido al periodo de notificación que exige la normativa de la Unión Europea.
Según el organismo de vigilancia sanitaria de Francia, uno de cada dos adolescentes pasa entre dos y cinco horas al día con un teléfono inteligente. En un informe publicado en diciembre, indicó que alrededor del 90% de los niños de entre 12 y 17 años usan teléfonos inteligentes a diario para acceder a internet, y que el 58% de ellos utiliza sus dispositivos para redes sociales.
El informe destacó una serie de efectos perjudiciales derivados del uso de redes sociales, entre ellos la baja autoestima y la exposición a contenidos asociados con conductas de riesgo como la autolesión, el consumo de drogas y el suicidio. Varias familias en Francia han demandado a TikTok por suicidios de adolescentes que, según afirman, están vinculados a contenido dañino.
Crece apoyo en todo el mundo para fijar una edad mínima
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pidió a principios de este mes que se establecieran límites al uso de redes sociales por parte de los niños. Un panel especial de la Unión Europea que analiza el desafío recomendó prohibir el acceso a los menores de 13 años hasta que las empresas tecnológicas puedan demostrar que sus plataformas son seguras.
La creciente conciencia sobre los peligros que las redes sociales suponen para cerebros jóvenes en desarrollo se ha reflejado en una ola de nuevas restricciones a nivel mundial. Australia, el Reino Unido, Turquía, Indonesia y otros han aprobado prohibiciones para que los menores de 16 o 15 años utilicen plataformas como TikTok, YouTube e Instagram.
Al enumerar una lista de sus preocupaciones sobre el uso de redes sociales por parte de los niños, Von der Leyen afirmó que los menores de 3 años no deberían tener ninguna exposición a pantallas. Señaló el «scrolling» continuo como uno de los rasgos “adictivos” que las empresas tecnológicas deben abordar.
La Comisión Europea podría presentar una propuesta para que los 27 países miembros la evalúen en un futuro próximo.



