El regreso de lo tradicional: Un tercio de los jóvenes de la Generación Z cree que las esposas deben «obedecer» a sus maridos
Una encuesta global en 29 países revela una brecha inesperada: los hombres de entre 14 y 29 años sostienen opiniones sobre los roles de género más conservadoras que sus padres y abuelos. El temor a la pérdida de posición social y la economía impulsan este cambio de mentalidad.
REDACCIÓN INTERNACIONAL. — Un reciente estudio global realizado por Ipsos y el King’s College de Londres ha encendido las alarmas sobre un cambio cultural imprevisto. Según la investigación, que consultó a 23.000 personas en 29 países, los hombres de la Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) muestran actitudes significativamente más tradicionales respecto al matrimonio y la masculinidad que la generación de los baby boomers.
El dato más revelador indica que el 33% de los hombres jóvenes considera que una esposa debe obedecer a su marido y que este debe tener la última palabra en las decisiones importantes. Esta cifra duplica la opinión de los hombres mayores de 60 años, donde solo el 13% coincide con esa visión.
Radiografía de una brecha generacional
La investigación muestra que el cambio no se limita solo a la obediencia, sino que abarca diversos aspectos de la vida cotidiana y las relaciones:
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Autosuficiencia femenina: El 24% de los hombres Gen Z opina que las mujeres no deberían parecer «demasiado independientes», frente al 12% de los baby boomers.
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Masculinidad restrictiva: El 21% de los jóvenes cree que un hombre es «menos masculino» si se dedica al cuidado de los niños.
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Expresión emocional: El 30% de los hombres de esta generación considera que los hombres no deben decir «te amo» a sus amigos varones.
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Igualdad de género: Un 59% de los hombres jóvenes siente que se les exige «demasiado» para promover la igualdad de derechos.
¿Por qué este retroceso?
La profesora Heejung Chung, líder de la investigación, sugiere que factores económicos y sociales están moldeando esta mentalidad. «Hay un miedo a que los hombres pierdan su posición social. En el pasado, la masculinidad se ejercía siendo el proveedor económico, pero hoy esas oportunidades no son fáciles de alcanzar», explica.
Además, los expertos advierten que este vacío está siendo llenado por retóricas que presentan la igualdad de género como un «juego de suma cero», donde el avance de la mujer se percibe erróneamente como una pérdida para el hombre.
Contradicción moderna: Atractivo y Éxito
A pesar de las tendencias restrictivas, el estudio halló una curiosa paradoja: los hombres de la Generación Z son también los más propensos (41%) a considerar que una mujer con una carrera exitosa es más atractiva, lo que demuestra una convivencia confusa entre los deseos de estabilidad económica y los roles tradicionales del hogar.
En países como Indonesia (66%) y Malasia (60%), estas opiniones son mayoritarias, mientras que en naciones occidentales como Estados Unidos (23%) y Gran Bretaña (13%), aunque menores, muestran un crecimiento respecto a años anteriores.



