Teherán condiciona el pacto a centrarse únicamente en la no proliferación, mientras EE. UU. mantiene un despliegue militar masivo en la región.
Redacción La Calle
En un giro diplomático que busca rebajar la temperatura en Oriente Medio, Ali Shamkhani, principal asesor del líder supremo de Irán, ha afirmado este jueves que un acuerdo nuclear con Estados Unidos está «al alcance de la mano». Las declaraciones coinciden con el inicio de conversaciones críticas en Ginebra, mediadas por el Sultanato de Omán, y enmarcadas en un clima de extrema vigilancia militar.
Shamkhani sugirió a través de sus canales oficiales que la clave para desbloquear años de estancamiento reside en simplificar el objeto de la negociación: el compromiso de Irán de no desarrollar armamento atómico. Según el asesor, si las conversaciones se limitan a este punto, el pacto sería inmediato, ya que coincide con la fatwa (edicto religioso) dictada por el ayatolá Alí Jamenei, que prohíbe las armas de destrucción masiva.
Diplomacia bajo presión militar
El optimismo de Teherán contrasta con la realidad sobre el terreno. Las mesas de diálogo en Suiza se instalan mientras Estados Unidos mantiene una acumulación masiva de buques de guerra y aviones de combate en aguas de Oriente Medio, un despliegue de fuerza diseñado para disuadir cualquier escalada regional.
A pesar de esta presión, el gobierno iraní ha mostrado una inusual confianza en su equipo negociador. El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, lidera la delegación de Teherán con, según palabras de Shamkhani, «suficiente apoyo y autoridad» para sellar un compromiso histórico que devuelva la estabilidad a los mercados de energía y a la seguridad internacional.
El factor Omán
La mediación de Omán vuelve a ser la pieza clave en este rompecabezas. El país del Golfo, conocido como la «Suiza del Medio Oriente», ha servido históricamente como el puente necesario entre Washington y Teherán. En esta ocasión, el éxito de la cumbre de Ginebra dependerá de si ambas potencias logran separar las ambiciones nucleares de los conflictos periféricos que hoy mantienen a la región al borde de una confrontación abierta.



