Por JILL LAWLESS Associated Press
BLETCHLEY, Inglaterra (AP) — La inteligencia artificial es “una fuerza imparable” que está siendo utilizada como arma en formas que quedan apenas por debajo de la guerra tradicional, advirtió el miércoles la jefa del espionaje cibernético británico.
Anne Keast-Butler, directora de la agencia de inteligencia de comunicaciones GCHQ, siglas en inglés del Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno, también dijo que Reino Unido y sus aliados están en “un espacio entre la paz y la guerra” mientras Rusia incrementa su “actividad híbrida diaria” contra Occidente, aun cuando la cantidad de militares muertos en combate de ese país en Ucrania se acerca a 500.000.
La funcionaria dijo que Occidente corre el riesgo de perder el conflicto en el ciberespacio frente a Rusia y otros adversarios a menos que ciudadanos, empresas y gobiernos traten la ciberseguridad con mucha mayor urgencia.
“He pasado tres décadas trabajando en seguridad nacional, y el riesgo de un error de cálculo es el más alto que he visto”, dijo Keast-Butler en un discurso pronunciado en un centro de descifrado de códigos de la Segunda Guerra Mundial cerca de Londres.
Afirmó que “las empresas tecnológicas están lanzando innovaciones impulsadas por IA a un ritmo notable, con consecuencias incalculables, a medida que los algoritmos se convierten en armas a menudo justo por debajo del umbral de la guerra tradicional.
“La IA es una fuerza imparable con grandes oportunidades”, añadió. “Pero también es una fuerza con riesgos”.
Keast-Butler señaló a Rusia como una amenaza y acusó a Moscú de “atacar sin descanso infraestructuras críticas, procesos democráticos, cadenas de suministro y la confianza pública” en el Reino Unido y Europa, así como de robar tecnología y planear sabotajes e intentos de asesinato.
“Rusia intensifica su actividad híbrida diaria contra Reino Unido y Europa, extendiéndose desde el lecho marino hasta el ciberespacio”, dijo ante una audiencia formada por expertos en computación, diplomáticos, periodistas y altos funcionarios.
“Un área en la que nos centramos especialmente es proteger los datos y la energía que fluyen a través de los cables y oleoductos críticos en y alrededor de las aguas británicas”, añadió. “Hacemos esto exponiendo la intención, el motivo y las capacidades submarinas de Rusia”.
Al mismo tiempo, señaló que las tropas rusas “retroceden en el campo de batalla”, y que hay nueva inteligencia que sugiere que “casi medio millón de soldados rusos” han muerto desde el inicio de la invasión de Ucrania en febrero de 2022.
El mensaje se suma a una serie de advertencias de espías occidentales y expertos en inteligencia de que Rusia intensifica su actividad hostil en una “zona gris” que queda apenas por debajo del umbral de la guerra.
En los últimos meses, autoridades de países como Suecia, Polonia, Dinamarca y Noruega han alegado que piratas informáticos vinculados a Rusia atacaron sus infraestructuras críticas, incluidas centrales eléctricas y presas.
El jefe del Centro Nacional de Ciberseguridad británico, Richard Horne, advirtió el mes pasado que Estados hostiles, entre ellos Rusia, China e Irán, están detrás de los ciberataques más graves a los que se enfrenta el país. Señaló que esos ataques podrían aumentar de forma drástica si Reino Unido se ve involucrado en un conflicto internacional.
Keast-Butler afirmó que los rápidos avances en inteligencia artificial suponen que “el terreno bajo nuestros pies está cambiando” y que se está “estrechando la ventana para que el Reino Unido y sus aliados se mantengan por delante” de países como China, una “superpotencia” científica y tecnológica.
La jefa de espionaje afirmó que el GCHQ desarrolla un plan para “integrar IA Agéntica en ciberdefensa con velocidad de máquina”. Si se aprovecha de manera responsable, señaló, la IA puede ayudar a los espías a “mejorar algoritmos, traducir idiomas extranjeros y encontrar agujas en pajares más rápido que nunca”
Keast-Butler también destacó la importancia de las alianzas internacionales, mientras la política exterior de “Estados Unidos primero” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su desdén por aliados tradicionales tensionan la relación entre Londres y Washington.
Afirmó que la alianza de inteligencia entre Reino Unido y Estados Unidos es “fundamental para la seguridad de ambas naciones”.
El GCHQ es la agencia británica de inteligencia electrónica y cibernética. Trabaja junto al servicio de seguridad nacional MI5 y la agencia de inteligencia exterior MI6.
En un detalle cargado de simbolismo, Keast-Butler, la primera mujer en dirigir la agencia, pronunció el discurso anual del responsable del GCHQ en Bletchley Park, una mansión situada a 72 kilómetros (45 millas) al noroeste de Londres donde cientos de matemáticos, criptógrafos, aficionados a los crucigramas, maestros de ajedrez y otros expertos trabajaron para descifrar los supuestamente indescifrables códigos secretos de la Alemania nazi.
Su labor no solo acortó la guerra, sino que también aceleró el nacimiento de la computación moderna.



