LIMA (AP) — La conservadora Keiko Fujimori retomó el liderazgo el miércoles en el conteo de votos del balotaje de los comicios presidenciales de Perú, superando al progresista Roberto Sánchez luego de que se han contabilizado más del 98% de las actas electorales.
Fujimori, de Fuerza Popular, sumaba 50.001% de los sufragios, mientras que Sánchez, de Juntos por el Perú, lograba 49.999% de apoyo, según el conteo preliminar de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la organizadora de los comicios del domingo.
En un principio Fujimori encabezó los conteos ese día, pero el lunes Sánchez la superó. No obstante, a medida que los votos desde el extranjero han comenzado a llegar a Perú, la candidata empezó a recuperarse. La ventaja de Fujimori sobre Sánchez es muy estrecha, de poco más de 400 sufragios.
Horas antes, el Jurado Nacional de Elecciones pidió “mantener la calma” y esperar a que concluya el conteo de votos y la revisión de las impugnaciones en el balotaje.
El Jurado efectuó su declaración luego de que, la víspera, manifestantes de Juntos por el Perú protestaron frente a sus instalaciones, gritando “¡El voto se defiende en las urnas y las calles!”.
Sánchez dijo el miércoles a la prensa que la manifestación de sus seguidores “es un derecho constitucional” que constituye la «defensa de una victoria popular y del voto». Y añadió que “la gente tiene el derecho» a manifestarse de forma pacífica.
El Jurado estimó el domingo que el resultado final estará listo en un mes, aproximadamente el 7 de julio.
No es una sorpresa el lento conteo de votos en Perú. El cómputo final de la primera vuelta del 12 de abril fue anunciado más de un mes después de los comicios. Lo mismo ocurrió en las elecciones presidenciales de 2021.
Fujimori, hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), recalcó el miércoles a periodistas que hay que actuar “con mucha responsabilidad”, y que las instituciones electorales son las que darán “el veredicto”. Dijo también que lo “más importante es lo que señalan las actas, que la voluntad popular se respete”.
Hace cinco años, tras el balotaje presidencial del 6 de junio de 2021 en el que Pedro Castillo la derrotó por escaso margen, Fujimori aseguró que halló indicios de «fraude en mesa». Pidió anular 200.000 votos que favorecían a Castillo. Seguidores de Fujimori marcharon por calles de Lima vistiendo camisetas de la selección peruana de fútbol y protestando frente al Jurado y la casa de su titular.
Fujimori nunca demostró el supuesto fraude, y Castillo ganó las elecciones por apenas 44.000 votos.
La demora en el conteo de los resultados finales se debe a una ley electoral, la cual exige que cada cédula de votación y cada acta —que resume los votos de cada mesa— deben ser transportadas hasta más de un centenar de oficinas para su conteo. También deben llegar a Lima, desde 63 países, las cédulas y actas de quienes votaron en el exterior. A eso se suma el reconteo de votos y la resolución de impugnaciones.
El aumento de la delincuencia, en particular la extorsión, fue la principal preocupación de los votantes. Los expertos atribuyen el creciente poder del crimen organizado a los beneficios cada vez mayores que genera la extracción ilegal de oro en los Andes y la Amazonía.
El ganador de la segunda vuelta tomará posesión de su cargo el 28 de julio para un mandato de cinco años.



