En una jornada que quedará grabada en los libros dorados del béisbol, Salvador Pérez volvió a demostrar por qué es uno de los grandes íconos de las Grandes Ligas. Este sábado 13 de septiembre, el receptor venezolano conectó dos cuadrangulares ante los Phillies de Filadelfia, alcanzando así dos hitos monumentales: los 300 jonrones y las 1,000 carreras impulsadas en su carrera2.
Aunque los Reales de Kansas City cayeron 8-6 en el Citizens Bank Park, la actuación de “Salvy” eclipsó el resultado. Con su primer vuelacercas en la primera entrada y otro solitario en el tercer capítulo, Pérez se convirtió en apenas el cuarto venezolano en lograr esta doble marca, uniéndose a leyendas como Miguel Cabrera, Andrés Galarraga y Eugenio Suárez.
Un receptor de élite
El impacto de Pérez va más allá de los números. Con este logro, se convirtió en el segundo receptor en la historia de la MLB en conectar 300 jonrones y jugar toda su carrera con un solo equipo, igualando al mítico Johnny Bench, quien hizo lo propio con los Rojos de Cincinnati. Además, se une a un selecto grupo de catchers que incluye nombres como Mike Piazza, Carlton Fisk e Iván Rodríguez4.
Dentro de la franquicia de los Reales, Pérez continúa escalando posiciones históricas. Ya es el segundo máximo jonronero del club, quedando a solo 17 cuadrangulares de alcanzar a George Brett (317), y también se ubica entre los tres jugadores con más carreras impulsadas en la historia del equipo.
A sus 35 años, Salvador Pérez no solo sigue produciendo a nivel élite, sino que consolida su legado como uno de los peloteros más influyentes del béisbol latinoamericano. Su nombre ya resuena con fuerza entre los candidatos al Salón de la Fama. Y si algo quedó claro este sábado, es que “Salvy” no ha terminado de escribir su historia.



