(José Gregorio Nieves) Seattle Seahawks se llevó el Super Bowl LX ante New England Patriots 29-13, que se disputó en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California.
En la primera parte del juego, la defensa de ambos conjuntos se impuso, aunque Seattle pudo aprovechar los avances que comandó Kenneth Walker III, que culminó la primera mitad con 94 yardas por tierra y le permitió a Jason Myers anotar los primeros tres goles de campo. El pateador de los Seahawks logró completar cinco goles y dos puntos extras para terminar con 17 anotaciones.

Además, Walker demostró que era su momento y culminó el compromiso con 135 yardas, convirtiéndose en el segundo corredor con más de 100 yardas en un Super Bowl.
Por su parte, el venezolano Andrés Borregales solo pudo anotar un punto extra, debido a que a la ofensiva de los Pats le costó ser efectiva, con un Drake Maye que en todo el partido fue capturado en seis ocasiones y perdió par de balones, aunado a que lo interceptaron en dos oportunidades.
Asimismo, el joven mariscal de campo de 23 años se convirtió en el jugador con más capturas en la historia de los playoffs, con 21, y consiguió dos touchdowns, 295 yardas por aire y completó 27 pases de 43.
Darnold y la redención
Sam Darnold, que fue tomado en el draft del 2018 por New York Jets, pasó por Carolina Panthers, San Francisco 49ers y Minnesota Vikings antes de convertirse en jugador de los Seahawks, demostró tener una capacidad importante de resiliencia para reponerse ante los momentos del pasado.
Darnold dejó muy buenos números la temporada pasada con los Vikings: 4.319 yardas por aire y 35 touchdowns, cifras mucho mejores a las que deja en la actual campaña con Seattle.
Además, en 2024 había conseguido un rating de 102.5, por encima de la media. Sin embargo, los Vikings prefirieron darle el puesto de mariscal de campo a J.J. McCarthy. Meses después, un McCarthy lleno de lesiones no fue lo que se esperaba y Darnold terminó disputando el juego más importante de la NFL en Santa Clara.

El mariscal de campo salió al terreno y en los primeros tres cuartos no pudo encontrar el espacio para el touchdown. Fue hasta el último periodo cuando pudo combinarse con Barner en un pase de 17 yardas y conseguir llegar a zona prometida por primera vez para el equipo y en todo el juego, en un drive que tuvo cinco jugadas y 37 yardas recorridas.
Sam Darnold culminó este juego con 202 yardas, 19 pases completos de 38 y un pase de anotación, para de esa forma llegar a la que fue su antigua casa cuando jugaba con los Niners y coronarse por primera vez en su historia.




