El Secretario de Guerra de EE. UU. confirmó que el ataque cinético contra el complejo del Tren de Aragua se ejecutó en «plena colaboración» con las fuerzas locales.
En una declaración oficial que marca un hito en la estrategia de seguridad regional, el Departamento de Guerra de los Estados Unidos (Department of War) confirmó la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, fundador y máximo líder de la organización criminal transnacional Tren de Aragua (TdA).
El deceso de Guerrero Flores se produjo tras un «ataque cinético» dirigido contra un complejo estratégico de la banda en territorio venezolano. El anuncio formal fue realizado a través de las plataformas del Departamento de Guerra bajo la dirección del Secretario, Pete Hegseth, quien calificó la operación como un éxito contundente dentro de los planes de pacificación del hemisferio.
«La operación subraya el compromiso compartido de Estados Unidos y Venezuela de llevar la lucha a los narco-terroristas y negarles cualquier refugio seguro en nuestro hemisferio», destacó el comunicado oficial.
El anticipo en Guantánamo
Este histórico desenlace se produce apenas días después de que el propio Hegseth anticipara un endurecimiento de las acciones de Washington contra las organizaciones criminales transnacionales. Durante una reciente visita a la base naval de Guantánamo, en Cuba, el funcionario se había dirigido a los militares estadounidenses para detallar las iniciativas de la administración de Donald Trump contra los carteles de la droga, varios de los cuales ya han sido clasificados por la Casa Blanca como organizaciones terroristas.
En ese discurso, Hegseth notificó que próximamente se producirían anuncios de gran impacto relacionados con el combate al narcotráfico en la región, una advertencia que cobró vigencia tras confirmarse el despliegue en territorio venezolano.
Ofensiva y cooperación regional
La caída de «Niño Guerrero» representa el golpe más severo asestado a la cúpula del Tren de Aragua, cuyas redes de extorsión, narcotráfico y trata de personas se habían expandido de manera alarmante por el continente.
El Pentágono enfatizó que las operaciones conjuntas y el intercambio de inteligencia continuarán escalando. Para ello, Washington apunta a un fortalecimiento de sus lazos con los socios de seguridad integrados en la Coalición Contra Carteles de las Américas (A3C). El Secretario Hegseth concluyó ratificando la postura ofensiva: «Continuaremos trabajando estrechamente con nuestros socios para llevar la lucha directamente a nuestros enemigos».



