El presidente de la Cámara Nacional de Comercio de Autopartes (Canidra), Carlos Rondón, proyecta un panorama favorable para el sector y la economía nacional durante el año en curso.
Frente a las estimaciones iniciales para el segundo trimestre de 2026, las cuales anticipaban una fuerte presión inflacionaria concentrada en el sector servicios y un impacto menor en el gremio de autopartes, la realidad del mercado venezolano refleja una tendencia general a la baja. El indicador inflacionario cerró abril en 10,6% y mantuvo su descenso en mayo al ubicarse en 6,3%.
Durante este segundo período del año, el mercado de repuestos experimenta una reactivación visible, acompañada por una desaceleración en sus precios que da continuidad al comportamiento del primer trimestre. Ante este escenario, Canidra prevé un crecimiento institucional de entre el cinco y el diez por ciento para el cierre de 2026.
Seguimiento estadístico y costos
La institución mantiene un monitoreo riguroso sobre la evolución de la canasta de autopartes, indicador integrado por piezas esenciales como baterías, neumáticos, aceites para motores, alternadores, amortiguadores y barras de dirección.
Un informe especial elaborado por la firma Econométrica IE C.A. determinó que, al cierre del primer trimestre de 2026, el valor de dicha canasta totalizó 2.050 dólares, cifra que representó una disminución del 1,9% en comparación con el último trimestre de 2025.
Rondón atribuyó este resultado a la aplicación de ajustes moderados en diversos rubros y estimó que el costo de la canasta rondará los 2.028 dólares durante el segundo trimestre, situación que sugiere una estabilidad relativa en los costos de operación.
Perspectiva regional
El directivo puntualizó que el costo de los repuestos automotores exhibe variaciones significativas entre los mercados de América Latina. Venezuela encabeza la lista con la tarifa más elevada de la región (2.050 dólares), seguida por Argentina con 1.880 dólares y Chile con 1.810 dólares. En contraste, Colombia, Brasil y México exhiben montos inferiores a los 1.750 dólares. Estas asimetrías responden directamente a factores logísticos, acceso a divisas, financiamiento y las condiciones de importación de cada nación.
Finalmente, Rondón ratificó el compromiso del sector con la optimización de los servicios comerciales. La estrategia actual de la cámara apunta a consolidar alianzas con talleres, distribuidores y cadenas de comercialización para agilizar la capacidad de respuesta ante la demanda nacional y garantizar la disponibilidad de inventario.



