En un paso decisivo hacia la unidad regional, los gobiernos de Venezuela y Colombia dieron por finalizada con éxito la III Reunión de la Comisión de Vecindad e Integración, celebrada los días 23 y 24 de abril. El encuentro, que contó con la presencia del mandatario colombiano, Gustavo Petro, y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sirvió para evaluar y profundizar los lazos diplomáticos, sociales y económicos entre ambas naciones.
Al término de la jornada, las autoridades venezolanas despidieron al presidente Petro, calificando su visita como un hito fundamental para la consolidar la hermandad histórica de los dos pueblos.
Siete ejes para la integración efectiva
El Ministro de Relaciones Exteriores, Yván Gil, informó que la agenda de trabajo se desglosó en siete áreas fundamentales. Estas mesas técnicas buscan dar respuestas concretas a los desafíos políticos actuales, retomando los ideales de cooperación que definen la relación binacional.
Impulso económico y soberanía energética
Uno de los pilares de la reunión fue el diseño de estrategias para dinamizar el intercambio comercial, clave para la reactivación financiera de la región. Entre los acuerdos más destacados se encuentran:
Interconexión eléctrica: Planes para potenciar el flujo de energía entre ambos países.
Suministro de gas: Proyectos conjuntos para optimizar la infraestructura energética y mejorar los servicios públicos.
Frente común contra el crimen organizado
La seguridad fronteriza ocupó un lugar prioritario en las discusiones. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, enfatizó que ambos gobiernos han acordado un combate coordinado contra las bandas criminales que operan en las zonas limítrofes.
«Esta colaboración institucional pretende brindar mayor tranquilidad a la población mediante estrategias de vigilancia y control que frenen las actividades ilícitas en los pasos fronterizos», destacó la alta funcionaria.
La culminación de esta comisión reafirma la voluntad política de Caracas y Bogotá de avanzar hacia un modelo de integración que priorice el bienestar común y la seguridad compartida.



