EE. UU. oficializa ante la justicia el reconocimiento de Delcy Rodríguez como jefa de Estado de Venezuela
El Departamento de Estado notificó al tribunal de Nueva York que solo reconoce la autoridad de la presidenta interina para actuar en nombre del país. La carta, enviada por Michael Kozak, ratifica que Nicolás Maduro carece de legitimidad para Washington y continúa bajo cargos de narcoterrorismo.
NUEVA YORK / WASHINGTON. — El giro en las relaciones entre Washington y Caracas ha llegado a los estrados judiciales. El Departamento de Estado de los Estados Unidos notificó formalmente al tribunal de Nueva York que lleva las causas contra el liderazgo oficialista que reconoce a Delcy Rodríguez como la única jefa de Estado legítima de Venezuela.
A través de una misiva enviada al fiscal Jay Clayton, el encargado para Latinoamérica, Michael Kozak, instruyó que se comunique a la corte la posición oficial del Ejecutivo estadounidense: «Estados Unidos reconoce a Delcy Rodríguez como la única jefa de Estado, capaz de actuar en nombre de Venezuela».
La notificación tiene implicaciones directas en el proceso judicial que enfrenta Nicolás Maduro en territorio estadounidense. Kozak fue tajante al recordar que la administración de Donald Trump no reconoce la autoridad de Maduro desde el 23 de enero de 2019, una postura que se mantiene inalterable.
Impacto Procesal: Este reconocimiento otorga a la administración de Rodríguez la capacidad legal de representar los activos y los intereses de la República ante la justicia de EE. UU., desplazando cualquier pretensión de la defensa de Maduro.
Este paso legal es la consecuencia directa del anuncio realizado por el presidente Trump el pasado sábado, tras el restablecimiento de lazos diplomáticos ocurrido el 5 de marzo de 2026. Según Kozak, la normalización de las relaciones con Venezuela se ha consolidado exclusivamente bajo la figura de la presidencia interina de Rodríguez.
La carta del Departamento de Estado busca despejar cualquier ambigüedad jurídica en los casos activos, blindando las nuevas relaciones bilaterales frente a las disputas legales derivadas de la ruptura iniciada en 2019.



