Las intensas lluvias de las últimas jornadas en la región andina activaron las alarmas sobre el estado técnico de la represa de Onia. Autoridades locales señalaron la falta de mantenimiento estructural como un riesgo latente para las poblaciones cercanas y la economía regional.
Lisandro Segura, alcalde del municipio Alberto Adriani, reportó que el embalse alcanzó su capacidad máxima. Según el mandatario municipal, el nivel del agua provoca desbordamientos frecuentes ante la continuidad del ciclo hidrológico actual. Ante esta situación, la alcaldía solicitó al Ejecutivo Nacional la asignación de recursos destinados a labores preventivas de carácter obligatorio.
Impacto en la producción nacional
La preocupación de los expertos y funcionarios radica en las consecuencias de una falla mayor en la infraestructura. Un desbordamiento a gran escala comprometería miles de hectáreas de producción agrícola y pecuaria.
«En el sur del lago existe una producción que alimenta a todo el territorio nacional», destacó Segura al subrayar la importancia estratégica de la zona.
Situación en el eje panamericano
El eje panamericano destaca actualmente como la zona con mayores daños estructurales. Las precipitaciones constantes dejaron a su paso:
Deterioro vial: Bloqueos y sedimentación en las principales arterias de comunicación.
Viviendas afectadas: Daños materiales en diversas comunidades rurales y urbanas.
Vulnerabilidad hídrica: Aumento en el caudal de ríos que convergen en la zona sur del Lago de Maracaibo.
Las autoridades regionales permanecen en monitoreo constante mientras esperan la respuesta del gobierno central para iniciar las obras de mitigación necesarias.




