Recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn desde su captura el 3 de enero, la pareja busca la desestimación de cargos por narcotráfico. La defensa alega «falta de recursos propios» y violación de la Sexta Enmienda al bloquearse el uso de fondos del Estado venezolano.
NUEVA YORK / CARACAS. — El proceso judicial contra el depuesto mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, entra este jueves 26 de marzo en una fase determinante. Tras casi tres meses de reclusión en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, ambos comparecerán ante el juez federal Alvin Hellerstein en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York para dirimir cuestiones procedimentales que podrían definir el futuro de la causa.
Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, enfrentan una acusación que incluye cuatro cargos graves, entre ellos conspiración para el narco-terrorismo e importación de cocaína. En su primera comparecencia el pasado 5 de enero, Maduro se declaró «no culpable» y sorprendió a la sala al definirse como un «prisionero de guerra», alegando que su detención el 3 de enero en Caracas, durante la operación militar estadounidense «Absolute Resolve», constituyó una abducción ilegal bajo el derecho internacional.
El núcleo del debate de este jueves girará en torno a la capacidad de la pareja para financiar su defensa privada. Los abogados Barry J. Pollack (reconocido por su defensa de Julian Assange) y Mark E. Donnelly han presentado documentos donde sostienen que:
Falta de Liquidez Personal: Maduro y Flores han entregado declaraciones juradas afirmando que no poseen recursos propios para costear un juicio de esta magnitud.
Bloqueo de Fondos Estatales: La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) no ha emitido la licencia necesaria para que el Estado venezolano sufrague los gastos legales. La defensa argumenta que esto viola la Sexta Enmienda de la Constitución de EE. UU., al impedirles el derecho a elegir a sus propios representantes.
Petición de Desestimación: Debido a estas supuestas violaciones procesales y constitucionales, Pollack ha solicitado formalmente que se desestimen los cargos.




