El sector turístico de Estados Unidos, la economía turística más grande del mundo, enfrenta una grave contracción. Visit California, la principal organización de marketing turístico del estado, ha predicho una disminución del 9% en el turismo internacional para 2025. Esta caída, que representa cerca de 170.000 visitantes menos, está golpeando duramente a destinos emblemáticos como Los Ángeles y el Parque Nacional de Yosemite, en un fenómeno que los expertos vinculan directamente con la política migratoria y diplomática del presidente Donald Trump.
La situación va más allá de problemas locales, convirtiéndose en un síntoma de cómo la geopolítica afecta directamente al flujo de divisas y al empleo en el sector servicios del país.
De Hollywood a Yosemite: Las Cifras de la Contracción
La alarma económica es generalizada y se refleja en cifras concretas en los principales destinos de California y el resto del país:
- Los Ángeles: Negocios en Hollywood Boulevard han reportado caídas de hasta el 50% en el tráfico peatonal durante el verano. Aunque problemas de sanidad y los incendios forestales de enero han afectado localmente, la magnitud del descenso apunta a causas externas.
- Mercado Canadiense: California, cuyo principal mercado internacional es Canadá, ha visto un desplome del 38% en el número de turistas canadienses en el último año, un descenso sin precedentes atribuido a la hostilidad y las amenazas arancelarias de la administración Trump contra el país vecino.
- Parques Nacionales: Las reservaciones en el Parque Nacional de Yosemite (California) cayeron un 50% durante el fin de semana del Día de los Caídos en mayo.
- Impacto Nacional: La crisis no es exclusiva de California. Las Vegas reporta una caída del 8% en lo que va de año, y el número de visitantes en Florida se redujo de 19,4 millones a 15,9 millones. En general, se espera que Estados Unidos experimente una disminución del 8,2% en el turismo internacional en 2025.
El Factor Geopolítico y la Crisis de Migración
Los analistas concuerdan en que la causa principal de esta caída en el turismo internacional radica en las consecuencias de la ofensiva migratoria de la Casa Blanca. Los informes sobre turistas extranjeros detenidos o a quienes se les niega la entrada de forma aleatoria han creado un ambiente de incertidumbre y hostilidad que desalienta los viajes a EE. UU.
El trato hostil de la administración Trump hacia Canadá, que incluyó aranceles punitivos y declaraciones sobre la intención de anexar el país, ha impactado directamente en las decisiones de viaje de los turistas. La severa caída del 25% esperada en el número total de visitantes canadienses a EE. UU. subraya la sensibilidad del comercio de servicios ante las tensiones diplomáticas.
Julia Simpson, presidenta del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), resumió la gravedad del panorama, declarando: «Esto es una llamada de atención para el gobierno estadounidense. La economía turística más grande del mundo está en caída libre».
Con estos números, la pregunta sigue siendo si Washington corregirá el rumbo antes de que el país albergue eventos de magnitud mundial, como la próxima Copa del Mundo. La evidencia económica sugiere que las políticas hostiles tienen un costo directo y cuantificable en la prosperidad del paí



