El anuncio del presidente de EE. UU. desploma el precio del crudo un 10%, pero el régimen de los ayatolás niega el diálogo y atribuye el retiro al temor por sus amenazas bélicas. Mientras, Israel ignora el anuncio y bombardea la capital iraní en una escalada sin precedentes.
WASHINGTON / TEHERÁN / JERUSALÉN. — En un giro diplomático inesperado que ha dejado a los mercados globales en estado de shock, el presidente Donald Trump anunció este lunes una suspensión de cinco días en los ataques dirigidos a las infraestructuras energéticas de Irán. La medida surge, según palabras del mandatario en su red social, tras haber mantenido «conversaciones productivas» con el régimen persa sobre una «resolución completa y total de las hostilidades».
Sin embargo, lo que Washington vende como un avance diplomático, Teherán lo califica como un triunfo de su capacidad de disuasión. El Ministerio de Exteriores iraní negó rotundamente cualquier negociación directa y atribuyó el paso atrás de la Casa Blanca a la amenaza real de minar el Estrecho de Ormuz y destruir las centrales eléctricas de toda la región.
Los Mercados: El «Efecto Trump» y el respiro de las Bolsas
La reacción en las pizarras financieras ha sido inmediata y violenta:
Petróleo en caída libre: Tras iniciar la semana con una tendencia alcista por el bloqueo en el Golfo, el barril se ha desplomado más de un 10% en minutos tras el anuncio de la tregua.
Bolsas en verde: Los principales índices bursátiles, que amanecieron en rojo intenso, se han dado la vuelta ante la posibilidad —aunque sea remota— de una desescalada.
Incertidumbre energética: La amenaza de Trump de atacar centrales eléctricas si no se desbloquea Ormuz queda en suspenso hasta el próximo fin de semana.




