(José Gregorio Nieves) El equipo Navegantes del Magallanes atraviesa una etapa crítica en el arranque de la temporada 2025-2026 de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP). Aunque el diagnóstico más común apunta a problemas con el bateo, un análisis más profundo revela que el bullpen también está contribuyendo significativamente al mal momento del conjunto carabobeño.
Durante la tercera semana de acción, Magallanes permitió un total de 26 carreras, de las cuales 21 fueron limpias. El dato más revelador es que 17 de esas anotaciones recayeron sobre el cuerpo de relevistas, mientras que solo 4 fueron responsabilidad de los abridores. Esta tendencia se ha mantenido: el relevo ha concedido 35 carreras limpias en lo que va de temporada, frente a 21 del cuerpo abridor.
La comparación con las Águilas del Zulia —equipo que ostenta el peor pitcheo de la liga— resulta inevitable. Las Águilas han anotado 67 carreras, 62 de ellas impulsadas, mientras que Magallanes ha producido 60 rayitas, con 56 remolcadas. Si bien la ofensiva no ha sido desastrosa, no ha logrado compensar las deficiencias del bullpen.
Otro indicador preocupante es la eficiencia con corredores en posición de anotar. En la tercera semana, Magallanes dejó 55 corredores en circulación y bateó de 70-16 en esas situaciones, lo que se traduce en un promedio de apenas .229. Esta falta de contundencia en momentos clave ha sido determinante en los resultados adversos.
Con estos números, el equipo turco se enfrenta al reto de ajustar tanto su ofensiva como su pitcheo de relevo si quiere mantenerse competitivo en una liga cada vez más exigente.




