Por JAMES ROBSON
ATLANTA (AP) — Argentina sí que sabe sufrir en el Mundial .
Enzo Fernández metió un cabezazo en el tiempo de descuento y Argentina le dio la vuelta al marcador para conseguir el martes una electrizante victoria 3-2 ante Egipto en los octavos de final de la Copa del Mundo.
Los campeones defensores estaban contra las cuerdas al quedar abajo 2-0 con poco más de 20 minutos por jugar tras los goles de Yasser Ibrahim y Mostafa Zico en el Estadio Mercedes-Benz de Atlanta. Pero Argentina sacó todo el estirpe de sus tres estrellas en la camiseta y labró una memorable remontada con dos goles en un lapso de cuatro minutos que revivieron su ilusión de seguir en el trono.
Cristian Romero y Lionel Messi —con su octavo gol del torneo y el 21 de su trayectoria mundialista— reanimaron a Argentina en el partido y Fernández puso la sentencia en el segundo minuto del tiempo añadido al culminar un contragolpe.
“Es un grupo fenomenal, que nunca se da por vencido”, dijo Fernández. “Al final pasaron cuatro años de Qatar y venimos a disfrutar otro Mundial más y queremos ganarlo nuevamente. Vamos en busca de eso».
Sobre su gol, a un centro de Lautaro Martínez desde la derecha, el volante de 25 años alabó el trabajo de sus compañeros: “son de una calidad terribles… en esas jugadas con espacios, se me dio en el último minuto».
Argentina jugará en cuartos contra el ganador del duelo Colombia-Suiza que se disputaba más tarde en Vancouver.
Messi, quien rompió a llorar tras el silbatazo final, había malogrado un penal en el primer tiempo, atajado por el arquero egipcio Mostafa Shobeir. El capitán de 39 años también estrelló un tiro libre al poste con Argentina perdiendo 1-0.
Después de sufrir lo indecible para someter 3-2 a Cabo Verde en una prórroga en los dieciseisavos de final, Argentina caminó sobre la cornisa contra otro oponente de África que había hecho historia en Norteamérica al avanzar a los octavos de final por primera vez.
«Estoy muy emocionado. Qué grupo de jugadores, hermano», dijo el seleccionador Lionel Scaloni.
Argentina sigue en carrera por convertirse en la primera selección que encadena títulos desde la Brasil de Pelé en 1958 y 1962.
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